miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mi pequeña pancita.



Como dice una canción popular de mi tierra: “eres más chica que un huevo”, quizás no de gallina, pero sí de avestruz. Te hemos visto en blanco y negro y aún así, soy capaz de imaginar tu carita de color miel, tus ojazos y tu sonrisa. Es increíble las ganas que tengo de que llegues al mundo, sobre todo, porque cuando te tenga en mis brazos sabré que todo ha pasado y he conseguido proteger tus primeros meses de vida. 

Estoy asustada. ¿Demasiado? No lo sé, supongo que a más de una madre habrá sentido esta sensación. La maternidad es lo más bonito del mundo, pero también lo más duro. Hay días que desearía poder volar alto, alto y allí, fuera de órbita, gritar con todas mis ganas y hasta decir tacos malsonantes, jajaja, echar alguna lagrimilla y terminar mirando hacia abajo sonriendo por lo feliz que soy de teneros. Me convertiría entonces en el ave más veloz del mundo (o en el último hombre RedBull) y bajaría en picado a daros los “besos de pueblo” más fuertes y sonoros del mundo. Pero como no soy ave ni tengo un súper cohete espacial, me conformo con respirar hondo, hondo y mirar a los ojitos del bichino (tu hermano, el valiente que soporta con paciencia mis "achuchones besucones").  Pronto podré compartir contigo esa sensación porque sé que rubia, morena, pelirroja o en blanco y negro, serás una gran personita y una persona gigante. Como dice la canción: “tan alta como la Luna”. 

( Mi pequeño tesoro De tus papis y tu hermanito, que ya intuye tu presencia al mirar mi pancita. TQ)

martes, 23 de octubre de 2012

“Gran hermano porno” by Nacho Vidal (2º parte)



“Con las patas colgando” se quedó más de uno ante la llegada del “Gran Hermano Porno” que estaba preparando Nacho Vidal. Sin duda, un reality que dará mucho que hablar: abogados, jueces, periodistas, políticos… Ahora sí que todos estarán atentos al estreno del gran show del hombre que “mejor la sabe meter” de España y de la China. Y si no, que se lo digan a la treintena de detenidos que aún siguen despertando en la celda de alguna prisión por su presunta implicación en la “Operación Emperador”.
  
      - “le han dejado libre porque se va a fornicar en público a todo un harén…”, será la explicación de los abogados.

     No sé cómo podría decirse en chino en plan chiste español:  “si tu pene glande sél, en la cálcel no metel”.

Pero lo cierto es que la cosa tiene guasa. Sea como fuere, todos los miembros de un caso son inocentes hasta que se demuestre lo contrario; y éste tiene tal prestigio, que hay que tratarlo con cautela. De momento veremos a Vidal brindándonos a todos su mejor corrida:

-       “Va por ustedes”, dirá antes de meter su más famosa estocada.

viernes, 19 de octubre de 2012

A los "molinos de viento".




Vivimos tan atemorizados que hasta el canto de un pájaro nos parece el “silbido en clave” de algún espía; tal vez del vecino de al lado que últimamente se muestra muy callado y distante, como si ocultara algo. Y para colmo de males, los Mayas y el fin del mundo rondan por nuestras cabezas con extraña incredulidad. Nadie quiere apostar nunca por las malas noticias. Enciendes la televisión y sólo hay crisis, manifestaciones y pobreza; además de alguna famosa alemana bien alimentada y lo último de cierto actor porno que se ha dejado embaucar por la golosa “falsificación de juguetes eróticos”. 

Inevitable es, por tanto, impedir que “el caballero andante” conquiste nuestra mente y veamos gigantes y dragones donde sólo hay bellos molinos. Eso debió pensar el pobre Colin Farmer, un desafortunado invidente cuyo bastón de apoyo fue confundido con una peligrosa espada Samurai. Dicen que fueron varios los testigos que llamaron a la policía para denunciar a aquel “gigante” que rasgaba orgulloso su “espada” contra la acera. Y de nada vale que nuestro desafortunado “molino” caminara “a pasito de tortuga”, según sus propias palabras, para encontrarse con unos amigos en un pub cercano. 

Como me encantan los molinos, los de La Mancha son espectaculares, hoy quiero dedicar mi entrada a este simpático invidente. Quizás sea huraño y fiero, pero esa tarde en lugar de abrazos recibió 50.0000 voltios de un arma eléctrica. Se quedó sin amigos y sin birras, aunque creo que recuperó su “espada Samurai”.
 
Bastón invidente y Samurai